Evolución del mercado: Tejidos de punto (CN 60) — 2015–2025
Introducción
El capítulo 60 del código aduanero de la UE abarca una amplia gama de tejidos de punto, desde terciopelos y felpas hasta tejidos elásticos y de urdimbre. Durante el periodo 2015–2025, el comercio exterior europeo de estos productos ha experimentado transformaciones profundas: una reconfiguración de los proveedores, el colapso de la producción doméstica y una fuerte volatilidad de precios ligada a perturbaciones geopolíticas. A pesar de que tanto las exportaciones como las importaciones se contrajeron en valor, la balanza comercial pasó de un pequeño superávit a un superávit más holgado, mientras la dependencia neta de las importaciones se disparó, reflejando una industria cada vez más internacionalizada y vulnerable.
1. Reconfiguración de los proveedores: China toma el liderazgo mientras Turquía y Corea del Sur se repliegan
China supera a Turquía como principal origen de las importaciones comunitarias.
En 2015, Turquía era el primer suministrador extracomunitario de tejidos de punto con 587 M€, seguido de China con 480 M€. En una década, la situación se invirtió por completo: las compras a China crecieron un 31,0 % hasta alcanzar los 629 M€ en 2025, mientras que las originarias de Turquía cayeron un 25,4 %, situándose en 438 M€. Principales socios comerciales
| Origen de las importaciones | 2015 (M€) | 2025 (M€) | Variación (%) |
|---|---|---|---|
| Turquía | 587 | 438 | −25,4 |
| China | 480 | 629 | +31,0 |
| Corea del Sur | 144 | 49 | −65,9 |
| Reino Unido | 96 | 69 | −28,0 |
| Egipto | 15 | 11 | −27,9 |
Corea del Sur pierde dos tercios de su cuota, mientras otros orígenes presentan fuerte volatilidad.
Corea del Sur, tercer proveedor en 2015, redujo sus envíos de 144 M€ a 49 M€ (−65,9 %). Por el contrario, Uzbekistán —aunque modesto en valor absoluto— mostró una variabilidad extrema (coeficiente de variación de 0,89), reflejo de un flujo errático y en rápida expansión. Volatilidad de las importaciones
La concentración de las importaciones aumenta moderadamente.
El índice Herfindahl-Hirschman (HHI) de las importaciones pasó de 2 769 en 2015 a 2 983 en 2025 (+7,7 %), indicando un mercado ligeramente más concentrado en torno a los dos grandes proveedores. Concentración de las importaciones
2. Colapso de la producción europea y creciente dependencia de las importaciones
La producción comunitaria de tejidos de punto se ha reducido más de un 60 % desde mediados de los años 2000.
La cantidad producida en la UE pasó de 109,6 millones de kg en 2006 a solo 42,4 millones de kg en 2024 (−61,3 %), mientras el valor de la producción cayó de 770 M€ a 332 M€ (−56,8 %) en el mismo periodo. Entre 2015 y 2024, el volumen aún se contrajo un 22 %, confirmando la pérdida de capacidad industrial. Producción de la UE
| Año | Cantidad producida (mill. kg) | Valor producción (M€) |
|---|---|---|
| 2006 | 109,6 | 770 |
| 2015 | 54,3 | 468 |
| 2024 | 42,4 | 332 |
La tasa de dependencia neta de importaciones se dispara, a pesar de un superávit comercial.
El indicador de dependencia neta de importaciones (importaciones netas / consumo aparente) pasó del 8,8 % en 2015 al 21,2 % en 2024, un incremento de 12 puntos porcentuales. Aunque la balanza comercial se mantuvo superavitaria en la mayoría de los años (cerrando 2025 con +47 M€), la contracción de la producción interna hizo que una parte creciente del consumo comunitario recayera en productos importados. Dependencia neta de importaciones
La intensidad comercial y la propensión exportadora aumentan de forma notable.
La intensidad comercial ((X+M)/producción+M) subió del 40,7 % en 2015 al 61,2 % en 2024, y la propensión exportadora (X/producción) saltó de un 30 % aproximado al 36,6 %. Estos valores reflejan una integración comercial cada vez mayor, aunque con una base productiva menguante. Intensidad comercial y propensión exportadora
3. Volatilidad de precios y perturbaciones geopolíticas: los shocks de 2021-2023
Múltiples episodios de sobresaltos de precios en las exportaciones durante la pandemia y la guerra en Ucrania.
El sistema de detección de anomalías identifica varios shocks de precios en las exportaciones. El más extremo fue el de Ucrania en 2022, con un incremento del precio unitario del 17,8 % y una anormalidad de 96, provocado por la disrupción logística y la invasión rusa. Le sigue el shock de Rusia en 2023, donde el precio se disparó un 55,9 % mientras el volumen se desplomaba, en un contexto de sanciones. Otros destinos como Marruecos (+16,0 %), México (+19,8 %) y Reino Unido (+15,6 %) también experimentaron saltos de precios entre 2021 y 2022. Shocks de precios en exportaciones
| Destino | Año del shock | Variación del precio unitario (%) |
|---|---|---|
| Ucrania | 2022 | +17,8 |
| Rusia | 2023 | +55,9 |
| Marruecos | 2022 | +16,0 |
| México | 2022 | +19,8 |
| Reino Unido | 2021 | +15,6 |
Turquía registra el mayor shock de precios en las importaciones en 2022.
En el lado de las importaciones, el único evento significativo identificado corresponde a Turquía en 2022, con un aumento del precio de 29,6 % respecto a la línea base, mientras el volumen importado caía un 18 %. Este shock estuvo ligado a la fuerte depreciación de la lira turca y a la inflación de costes en el textil. Shock de precios en importaciones – Turquía
Mercados como Rusia y Ucrania experimentan perturbaciones extremas con efectos duraderos.
Las exportaciones a Rusia sufrieron un colapso en cantidades (de 4,8 kt en 2018 a 1,0 kt en 2025) y un alza persistente de precios; el choque de 2023 fue el más agudo (anormalidad 8,7). Ucrania, aunque mostró cierta recuperación en valor gracias a precios más altos, también vivió una fuerte contracción de volúmenes en 2022 que no se ha revertido. Estas perturbaciones reflejan cómo la geometría del conflicto y las sanciones han redibujado los flujos hacia Europa del Este.
Conclusión
En la década analizada, el comercio extracomunitario de tejidos de punto se caracteriza por tres dinámicas interrelacionadas: una profunda sustitución de proveedores —con la irrupción imparable de China y el retroceso de Turquía y Corea—, un desplome de la producción interna que ha disparado la dependencia de las importaciones a niveles superiores al 20 %, y una notable inestabilidad de precios acentuada por la pandemia y los conflictos geopolíticos. Pese a mantener un superávit comercial, la UE se enfrenta a un sector altamente internacionalizado y vulnerable, concentrado en unos pocos socios proveedores y expuesto a shocks externos que exigen atención desde la política industrial y la diversificación de riesgos.